Paola Pliego, ¡ex-mexicana!

¡Qué casualidades!

Hace unas semanas, comencé el blog hablando de un utópico equipo de natación mexicano que tenía la posibilidad de competir en las Olimpiadas de Tokio en el 2020.

Justamente esta semana, escuché en la radio la noticia de una esgrimista mexicana, que había aceptado dejar de lado su nacionalidad mexicana y, aceptar la nacionalidad de Uzbekistán. ¡Impresionante!

Todo el problema surgía de un supuesto resultado positivo en un doping de la atleta, justo antes de una importante competencia; el cual resultó erróneo tiempo después.

La atleta acusó a la Federación Deportiva de ser corruptos y haber impedido su participación.

No cabe duda de que esta situación, generó una desmotivación tremenda en la atleta. No solamente frenó su participación, sino que además la hizo sentir desprotegida, tanto que aceptó la propuesta del país asiático, completamente ajeno a su cultura, de representarlo en su amado deporte.

No logro imaginarme cómo se sentía esta atleta, para decidir dejar todo lo que conoces y pertenecer a otro país, a otra cultura, casi a otro mundo. Supongo que su decisión no fue sencilla, la motivación que no encontró en su país, la recibió de otro y tomó la oportunidad.

Esto sería como la famosa fuga de cerebros, pero algo más como “fuga de talentos”.

Dejo el enlace de la nota, para que puedan leerlo y tener sus propias ideas acerca de esta situación.

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